
Si me preguntas cuánto te he querido
tendría que internarme entre los mares,
tendría que ir al sur y en el estrecho
avalanzarme al mar, beber sus sales.
Allí dónde se juntan las corrientes
y luego donde el hielo casi arde,
tendría que encontrar tantas desdichas,
tantos mojados días invernales.
Y luego en medio de los archipiélagos
que en Chiloé se pierden entre mares,
debería encontrar mi isla perdida,
la soledad que no logré quitarme.
Y así entre huillincanas y acordeones
y entre bailes chilotes ancestrales
sumergiría mi melancolía,
ruidosa , antropológica y perdida.
¿ Qué más tendría que encontrar allí
para saber si un día fui tu amante ?
Tu pueblo, tu raza, tu familia,
aquella madre a la que nunca amaste.
Pero no quiero hallar esa corriente,
ni los valses chilotes ni los mares,
no quiero hablar de madres olvidadas
ni de hijos ausentes y fatales.
¿ Cómo te quiero ?...ya no lo recuerdo,
quizá como una ausencia disecada,...
como un puerto vacío entre tu pueblo,
como un mero fogón que ya no arde.