
Como una superficie rugosa e incoherente me quedé protegiendo la noche,... esa noche infinita que dejó suspendidos los recuerdos ,esa noche que bebió los sabores de un beso atrapado en el viento, esa noche que se hizo cómplice de nuestros deseos. La absorví con vehemencia, la atrapé entre mis manos asombradas, la descubrí en medio del silencio en que las horas me embriagaron, la acompañé en su tránsito hacia el amanecer y,sin desearlo siquiera, la entregué para ser abrazada por las horas del día. Ahora te reclamo la ausencia, ahora te reprocho el silencio,ahora te increpo y te sentencio a regresar. Supiste seducir el nebuloso velo que me envolvía con esa fragancia de tu primavera, supiste atrincherarme en medio de la batalla y esconder el fusil que me daría muerte, supiste dibujar en el viento campanas y cascabeles que seducirian mi oídoy me harían sucumbir.La pluma se dejó llevar y el pensamiento se hizo presa de la fascinante magia de tus encantos, vi cómo la antorcha encendida podía alcanzar con su luz la cima de la montaña, vi nacer el fuego en medio de los bosques sin que lograran destruírlos y pude beber de la fuente más dulce para saciar mi sed. Ahora me sumerjo en medio de mis desvelos y te abrazo, aletargada en el sueño que guarda tu recuerdo,desorientada en la oscuridad más profunda, intentando mirar tus pupilas donde se guarda el color luminoso de los sueños. Noche inquierante, adormecida en tu propio silencio...hoy seré el centinela de tus pasos perdidos y mi oído estará atento a tus murmullos...pasarás quizás a mi lado entre las sombras pero, esta vez, oirás mi voz una vez más y podrás recordar cuanto me amas.