
La riqueza de la vida està en la capacidad de soñar,està en la sonrrisa que podemos compartir cada dìa,està en la posibiliad de respirar la frescura de la brisa perfumada,està en la satisfacciòn que nos brinda el tender nuestra mano a quièn lo necesita,en levantar al caìdo para hacerlo sentir fuerte,està en el ser capaces de reconocer nuestras propias capacidades y hacerlas florecer aùn sin riego,està en el saber apreciar el valor de las cosas màs pequeñas para hacer con ellas algo grande y sobresaliente,està en el vivir en armonìa con lo que poseemos y en el mirar la luz que se oculta detràs de las sombras.Eso se llama esperanza.Sin la esperanza no hay vida y sin vida no hay riqueza posible.
Y si de pobreza material se trata, bastarà con mirar a nuestro alrededor para darnos cuenta que no somos tan pobres,...aunque estemos por debajo de muchos ,tambièn es cierto que estamos por encima de otros que,aparentemente no tienen nada: los desamparados.Pero aùn ellos,sin poseer riquezas materiales,...han de sentirse felices porque,no teniendo nada,lo tienen todo.Tienen un alma que los conecta con el infinito,...un alma que siendo sencible al dolor y al sufrimiento,se ha hecho fuerte y ha crecido,...una mente,que en medio del abandono ha podido asimilar las mayores enseñanzas para el crecimiento espiritual y,un cuerpo que, aunque a veces permanece entumecido,los conduce por la vida y les permite palpar todo lo que gratuitamente se nos ha entregado. Si el rico albergara el alma del pobre,...entonces si podrìa sentirse realmente rico.