
Me han dicho que el amor pierde sus nudos,
que muchas veces se aferran y se incrustan en las carnes dolientes,
que hieren y que aturden
y que al amanecer se hacen mas fuertes.
He sentido los nudos que esos lazos extraños me han dejado.
Los he palpado con un desgarro vivo que me asombra,
con una incertidumbre que me aplasta.
Los he palpado con el dolor de haber nacido,
los he arañado con la sabiduria de la noche,
los he abrazado con el sopor del desconsuelo,
los he besado con los silencios pasajeros.
Y me han dejado sola, adolorida,
insuficientemente acostumbrada
y aunque los he sentido no he podido evitarlos.
Nudos de gargantas apretadas,
nudos sordos, nudos frios,
al fin me han alcanzado...
lazos de amor...lazos perdidos...lazos idos.
Lazos eternizantes...brazos tiernos...
palpitaciones que ahullan en la noche
registrando el sociego,
me han mentido otra vez...
¡ Como han podido ?...
Se han atrevido a anudar en mi garganta
las cuerdas interminables que me atan,
y otra vez me han dejado desplazada
instalandose en medio del camino.
Lazos interminables,
repertorio de formas inconclusas,
atrapan mis ideas y las muerden,
rasguñan las orillas de mis huesos
como un desgarro atroz que no se nombra.
Lazos oportunistas, lazos tristes,
¡ Que extraña mentira esta en mis sueños !
rompan las escaleras que me alcanzan
rasguen la tela azul que ya no puedo.