jueves, 3 de diciembre de 2009

TREPADA EN EL VIENTO



Antes de llegar ya te recuerdo
y antes de comenzar ya te he perdido
porque entre mi silencio te concibo
 como ese sueño que se me ha perdido.

Así atrapada entre esa noche ausente
y casi oculta  al despertar el día,
te respiro incesante,me sumerjo,
me evaporo en tu alma fugitiva.

Y trepada en el viento cual si fuera
 la nota ausente de tu melodía,
me recojo, me ausento, me cobijo
 para intentar de nuevo hacerte mía.

Trepo en el viento como madreselva,
como hiedra olorosa y sensitiva,
omo helecho espinoso y taciturno,
como jazmín que huele a sinfonía.

Y antes de que amanezca estoy contigo,
ncadenada al tallo que se brinda,
regada en surcos que desgranan todos
 los cápices maduros de la vida.

viernes, 20 de noviembre de 2009

NO TENGO NADA

Estoy mirando en ti la sincronía de las horas,...te estoy mirando,estoy viendo pasar las largas horas en que te vas perdiendo  y no te veo,...me estoy quedando  quieta sin llamarte,me estoy durmiendo.Estoy desenvolviendo la madeja del pensamiento,...me estoy queriendo,estoy dando la vuelta en esa esquina que me esclaviza,...te estoy perdiendo...y sin apuro,sin la premura que me ha dejado ese sufrimniento,estoy sintiéndome más lejana,más diferente,...me estoy durmiendo.Si hubiesen dicho que olvidaría lo que añoraba hubiese muerto,no hubiese vuelto,....si hubiesen visto que mi memoria se perdería habría atado los cabos sueltos de mis quimeras,no hubiese muerto,...pero la historia no quiso hacerme la despedida cuando me tuvo y ahora quieta en mi sepultura no tengo tiempo.No tengo nada que te consuele, ni las migajas de un amor seco ,de un árbol viejo,de un triste sueño,sólo la brisa que me acompaña desde hace tiempo y la memoria donde almaceno mis pensamientos.

TU NOMBRE DE CRISÁLIDA AUSENTE

Aletargada  entre la somnolencia de la noche y los resplandores del alba me  estaciono en la ofrenda de tu nombre para verte venir.Nombre  que  me evoca  el génesis de todos los tiempos, gorgeos de zorzales que  revolotean bajo la penumbra de la luna para agradar tu llegada.,rosas que confunden sus matices y desprenden sus aromas para amarte y cubrirte. Miro a mi alrededor porque sé que haz venido  mas no te veo,...mis ojos  permanecen cerrados como capullos de crisálidas muertas y mis manos empuñadas inconcientemente,se ocultan a mis  espaldas. Te pienso,...te construyo en imágenes consistentes y te traigo a mi lado en medio de la turbulencia,...me absorvo tu presencia sensitiva y me encamino a tu encuentro consumado.Que locuras elocubra mi mente, que tan lejos me lleva la esperanza cuando piensa en tu nombre. Nuevamente  profundizo la mirada en el fondo de mi espejo y traspazo los bloques de cemento que me separan de ti. Son cascarones de cuerpos que  han quedado vacíos cada vez que haz huído,cada vez que haz mutado en brotes de estaciones nuevas. Ahora tu capullo está desierto y te pienso,...cuánto te pienso.No sé dónde andarás ni sé por cuánto tiempo,...sólo sé que aquí espero tu regreso y te pienso.

domingo, 1 de noviembre de 2009

BESOS ROBADOS A LA NOCHE

En la esperanza del atardecer se esfuman mis tristezas
y en los desvelos de tu sinfonía me adormezco,
como un viento incesante abro la puerta
 y corro los cerrojos oxidados.

Nadie te ha visto entrar,
 todo el silencio se ha quedado quieto,
pero en el alba de mis pensamientos
te haz cobijado como un nardo nuevo.
La noche,suterfugio de todos los amantes,
se ha iluminado con tanta dulzura
que hasta las sombras han quedado ausentes
de los remansos de mis largas horas.
Las bocas asechantes y entreabiertas,
los dedos de las manos apretados,
las miradas perdidas ,los abrazos
 y el palpitante ardor de tu regazo.
Se me han ido perdiendo los minutos,
las horas como espacios olvidados,
los días como náufragos perdidos,
los meses como muros derrumbados.
Así,como una ola que crece y que sumerge,
y que arrastra el hechizo enmascarado,
le robo a cada noche los matices
de tus besos salinos y turbados.

lunes, 28 de septiembre de 2009

ATRAPADA EN UN BESO

Cómo atrapan tus besos,...cómo queman,
cómo en sigilo se me van perdiendo
los mil instantes y los pensamientos,
los sin sabores y los malos sueños.

Mis pies alados se deslizan prestos
y es la mirada la que no conciente
atravezar la puerta,verte al frente
 de mi inquietud naciente,de mi mente.

Vas desplomando todos los fantasmas,
sumergiendo al espanto en los océanos
que no son más que el lago de tus labios

adormecidos en mi boca ardiente.

Ya no puedes huír,ya no te dejo
y está en tu espalda la señal perfecta,
donde se adosa mi pesada carga
de sensaciones nuevas doblegada.

sábado, 19 de septiembre de 2009

EMBRUJO


Burbujas de miel he bebido  en mi lecho
 y un reflejo de soles te ha quedado mirando,
 amanecer del alma que recorres mis días,
sensación acabada de las tardes heladas.

Tu pecho se me abre y me  salen reflejos
 que se van confundiendo entre tus besos míos,
y es mi alma una llama que te abraza de lejos
y es tu boca  mi canto, mi susurro y mi cuerpo.

Tengo tu carne ardiente refugiada en mi pecho,
tu estupor que se esconde entre tanta vehemencia
 y tu aliento de mieses con sabor a presencia
 que se  hace visible,tentador y presente.

Los recuerdos que queden cederán a este encuentro,
 huirán extasiados como lobos enfermos,
porque más que el recuerdo es ahora el presente
que me llena de fuerzas para nunca perderte.

Ya te tengo plantada,flor de otoño,en mis sienes,
ya te tengo regada y con brotes nacientes,
ya te tengo aferrada, con mis alas al cielo




 y atada entre mi noche con tus lunas de fuego.

miércoles, 9 de septiembre de 2009

LIBRE...SIEMPRE LIBRE

Algunas veces llegan a mi palabras desde lejos, figuras que se me presentan inesperadamente.En un comienzo carecen de rostro pero a poco de ingresar en el caminar de las ideas compartidas se me presentan con su realidad a cuestas y es entonces cuando su imagen y su nombre comienza a sustentarse consistentemente.
Soledad,...un nombre que quizás no sea más que una sofisticada  manera de identificar lo que ocultaba su alma, había alcanzado mi ventana una tarde lluviosa de septiembre.  Su expresión contenía la genialidad de los grandes cerebros y en sus palabras la frialdad que dejan los inevitables desengaños.Me hablaba desde lejos, situada en medio de su paraíso; un mundo casi impenetrable, donde no había si no espacio para los superficiales placeres de la carne que la habían atrapado. Comenzamos a escalar las laderas de esas quebradas que la  habían llevado a las profundidades, trepamos cada muro con recelo y desconfianza, superamos las horas de la noche hasta que por fin las manecillas del reloj se detuvieron. Surgieron entonces los manojos de flores violáceas que habían estado guardados por tanto tiempo entre los bolsillos de su atuendo y una voz nueva, que parecía despertar de un largo sueño, se hizo presente.
Primero mis manos abrieron las compuertas y, en un instante, una avalancha de sentimientos se agolparon irrefrenables en sus labios como un tropel de corceles blancos. Astillaban los portalones de su gran fortaleza con cada arremetida y los carnosos cuerpos de tantas almas parecían quedar repartidos a lo largo de todo el camino.
Antes de comenzar a recorrer los amplios pastizales que se asomaban a su vista detuvo su mirada en la lejanía y,un poco embuída en las leyendas quijotezcas,arremetió con su pensamiento contra tanto molino de viento que se le presentaba imbatible. Traspasó los umbrales del pensamiento, sintió deslizarse la lluvia sobre su tibia piel y vinieron a su memoria rememoranzas de sus viejos recuerdos de infancia. Desfilaron ante su vista los navegantes perdidos, los viajeros errantes, los apóstoles de su enseñanza y , por sobre todo, la incondicional imagen de su hermano. Era él quién le había enseñado a mirar la vida sin permitirse sufrir, era él quién, como un buen soldado de batalla, había enseñado a Soledad a recubrir su mente con altos y sólidos muros de cemento, desconectando su corazón de toda emoción y de todo sentimiento. Ahora era su producto, su clon en cuerpo de mujer, pero antes del amanecer flaquearían sus muros al menos por un instante.
En una encrucijada del camino la vi perderse, corría descontroladamente buscando los placeres de su reino que a poco de andar había reconocido en la  distancia. Le seguí por un momento pero todo fue inútil. Antes de poderla alcanzar había ya penetrado en su fortaleza encadenada, protegiéndose una vez más entre sus enormes muros.Me habló entonces de los conquistadores, de aquellos que  mil veces se habían atrevido a penetrar su territorio en busca de los codiciados tesoros.Intenté penetrar por la puerta principal pero a poco de acercarme toda imagen se esfumó de mi vista como el despertar de un sueño; no había  tal castillo porque  tan solo el espejo de mis sueños lo había colocado ante mi vista como una respuesta a mi esperanza.
Quise intentarlo una vez más, retomé el camino y conduje mis pasos hacia uno de los bordes laterales, miré a mi alrededor y pude entonces comprobar que sus tesoros no eran sino sus paisajes, esas vistas que desde la perspectiva de su mente se aparecían interminables en medio de la inmediatez del tiempo.
Me encontraba ahora allí, de frente al horizonte,seduciendo las  aguas que me pertenecían,aplacando la fuerza del viento que se me presentaba feroz, destituyendo la radiación solar que me abrazaba. De pronto su voz se dejó oír a mis espaldas, me volví súbitamente y pude verla ante mi con una triste sonrisa dibujada en su rostro.Ya  no huía,...sólo sonreía y esperaba quizás la llegada de un nuevo conquitador. Había liberado el simbolismo de sus paisajes creados en ese ,su reino, donde nada era imposible. Había encontrado allí todo lo que necesitaba; esa armonía que sus pasos, tan distantes de lo humano, requerían, sin embargo,aquellas tierras no le habían dejado para si a aquél ser que pudiera comprender sus risas y sus desvelos, la prisa de sus pensamientos ni las luces y oscuridades de su alma.